Autor: Saettone León Arturo
El prurito, sensación exclusiva de la piel, es difícil de definir y se ha recurrido a las acciones que provoca; así pues se lo define como aquella sensación que provoca el deseo de rascarse. El prurito comparte con el dolor, el tacto y la sensaciones de calor y frío los mismo receptores, los que tienen su origen en terminaciones nerviosas amielínicas finas tipo C, localizadas en el área subepidérmica y transmitidas hacia el tálamo vía tracto espinotalámico lateral y después a la corteza cerebral.
2013-10-04 | 362 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 18 Núm.3. Julio-Septiembre 2008 Pags. 228 Dermatol Peru 2008; 18(3)