Fragmento

Con el pensamiento positivista la subjetividad se convirtió en un intruso. Solo lo visible y lo mensurable tienen valor, y hay que diseñar estrategias para no ser engañados por lo subjetivo. La intención de no dejar fuera de control ninguna variable condujo al reduccionismo que ha dominado la ciencia; el fenómeno en estudio se despoja de todo lo superfluo, se afeita, se depila. Se parte de los supuestos de que se puede aislar el objeto de estudio de los sujetos de investigación y sus pensamientos, de que los observadores son independientes y pueden dejar de lado su involucramiento afectivo, que se pueden eliminar los sesgos y las preconcepciones, y que es posible excluir la participación de factores emocionales o actitudinales.

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2014-03-10   |   216 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 149 Núm.5. Septiembre-Octubre 2013 Pags. 485 Gac Méd Méx 2013; 149(5)