El primer latinoamericano ganador del premio Nobel de Medicina y Fisiología

Autor: López Espinosa José Antonio

Fragmento

A los que dedican a la cienciometría o a cualquiera que revise con criterio estadístico la distribución de los Premios Nobel de Medicina y Fisiología, no dejarán de llamarle la atención 2 hechos: uno, la elevada proporción de laureados nativos de los países europeos; otro, la ausencia total hasta 1946 de científicos oriundos de naciones latinoamericanas dentro de este grupo privilegiado, que para entonces estaba ya integrado por 10 alemanes, 8 estadounidenses, 8 británicos, 4 daneses, 4 franceses, 3 austríacos, 2 belgas, 2 canadienses, 2 holandeses, 2 rusos, 1 español, 1 italiano, 1 húngaro, 1 sueco y 1 suizo. La lista de candidatos al galardón en 1947 fue particularmente abundante en nombres de sólido prestigio. Varios de ellos habían sido ya objeto de Karolinska Institute se centró esa vez en una propuesta respaldada por un consideración; pero la atención de los académicos de la Nobel Assembly at the notable número de firmas: la del fisiólogo Bernardo Alberto Houssay. Nacido en Buenos Aires, Argentina, 10 de abril de 1887, fruto de la unión de los inmigrantes franceses Clara Lafont y Alberto Houssay, se había hecho ya farmacéutico cuando sólo contaba con 17 años de edad, título que obtuvo en la Universidad de su ciudad natal, a cuyo cuerpo docente se incorporó en calidad de ayudante de Fisiología en el año 1907. En 1910, un año antes de graduarse en la carrera de Medicina, fue pro- movido a la categoría de profesor de Fisiología en la Facultad de Vetrinaria, la cual ejerció hasta 1919, cuando se reclamaron sus servicios para que impartieran docencia en la Facultad de Ciencias Médicas. El 22 de diciembre de 1920 contrajo matrimonio con su compatriota María Angélica Catán, con la que tuvo sus 4 hijos: Alberto Bernardo, Héctor Emilio, José y Raúl Horacio.

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2004-06-28   |   2,853 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 22 Núm.1. Enero-Junio 1996 Pags. Rev Cubana Salud Pública 1996; 22(1)